Transformando el Perú > Opinión y Análisis > Eduardo Rivera > Acusación a Dilma: Democracia o Golpe

Acusación a Dilma: Democracia o Golpe

Por: Eduardo Rivera García.


 

Hace unos días, un país hermano como Brasil, realizo un proceso político contra la gobernante de turno o por lo menos el primer paso, pues el proceso se inició el día viernes en la Cámara de Diputados y termino con una votación que duró 5 horas en la tarde del día domingo 17 de abril del 2016. Fecha para marcar en el almanaque y en la historia de Brasil, pues es el comienzo de un proceso contra la cabeza del poder ejecutivo en ejercicio, que puede devenir en su retiro del puesto que ocupa, algo que ya será visto y determinado por el Senado de acuerdo a un proceso establecido en la norma.

No es mi intención en este artículo entrar en detalle del proceso mismo al cual se verá expuesta la presidenta de Brasil, sino lo que deseo es explicar a continuación la votación misma del día domingo, las repercusiones y las conclusiones que un proceso como ese nos deja.

En primer lugar, el día domingo fueron 511 los Diputados que fueron parte del “histórico” proceso iniciado contra la presidenta de su país, la máxima autoridad, la cara del ejecutivo y la lideresa de la fuerza política que ha gobernado los últimos 12 años el país vecino.

Debieron ser 513 pero 2 de los diputados estuvieron ausentes por razones de parto y de una delicada operación respectivamente.

La votación fue la siguiente: 367 de los diputados votaron por el SI, 137 por el NO y 7 se abstuvieron.  De los 27 Estados que conforman Brasil y que se encuentran representados en la Cámara de Diputados, entre los representantes de 22 de los Estados ganó el SI, en 3 se inclinaron por el NO y en 2 Estados se dio un empate.

Ahora como ya indique previamente quiero señalar algunas incidencias de la votación y las repercusiones que esto ha generado.

Respecto de las incidencias, aunque no lo crean nuestro Congreso incluso el actual que ya está por concluir en el que salvo por  los representantes del Nacionalismo, con los que ha quedado demostrado la incapacidad e incompetencia que llegó junto con Humala al poder y que ha gobernado estos años, lo demás es aceptable e incluso frente a otros países podrían ser hasta ejemplares. En el caso de Brasil el propio sistema genera desorden, pues los representantes no hablan desde su escaño, sino que tienen un solo micro al que van desfilando uno por uno para decir cuál es su voto, algo interesante si es que la votación no es por bancada, sino por Estado al que representan y en ese orden se van acercando al micrófono. El día domingo las alocuciones en general fueron risibles, la mayoría antes de decir SI o NO  lo que finalmente tenían que decir, se dedicaban a mandar saludos a su mamá, a su papá, a su esposa, en fin por poco y no saludaban hasta al perro de la vecina, otros acusaban de intento de golpe, otros pedían a Dios que venga a reemplazar a Dilma y hasta uno se presentó frente al micrófono con su hijo al que quería hacerlo decir el voto, algo que no se lo permitieron finalmente, se debe entender que todos estos detalles se daban en medio de gritos, aplausos, y gente que no volvía a sus lugares si no que se quedaba pegada al lugar donde estaba el micrófono y que incluso algunos muy “disimuladamente” buscaban el mejor perfil para salir en cámara mientras su colega daba su voto.

Ahora respecto a las repercusiones, si es muy importante lo ocurrido el día domingo, en primer lugar porque hay ya un antecedente de un presidente de Brasil que fue retirado de su puesto en el ejercicio de esta herramienta constitucional en la década de los 90´s, lo que es muy probable que ocurra en el caso de Dilma, quién no hace mucho empezó el segundo mandato para el que fue reelegida y que hoy acusa a su propio Vicepresidente de querer darle un golpe de estado, algo sumamente absurdo pues el proceso al que se enfrenta está debidamente normado y es una herramienta de defensa y protección del orden constitucional y tiene por objeto retirar a un mal gobernante que en uso abusivo de su posición realiza acciones delictivas o nada éticas que atentan contra el país.

Esto último es lo que finalmente importa de la votación del día domingo, pues fuera del circo armado, lo que se ha aprobado en la Cámara de Diputados por una mayoría aplastante es la acusación a la gobernante de turno por haber maquillado las cuentas públicas para esconder el déficit fiscal en el que se encontraba Brasil, es decir haber engañado al pueblo para seguir haciendo uso de los recursos públicos con fines electorales, así como los probados actos de corrupción de los funcionarios más importantes del partido de gobierno al que ella representa hoy en reemplazo de Lula. Ahora toca según el proceso establecido que el Senado tramite la acusación y dé paso al proceso, el mismo que se realizara con la presidente alejada del cargo por un periodo de 6 meses, es decir es muy probable que las Olimpiadas se desarrollen con una Dilma fuera del gobierno, siendo reemplazada por su actual Vicepresidente al que ya le ha declarado la guerra.

Las conclusiones aún son prematuras pues el caso en Brasil aún tiene para un siguiente artículo cuando el Senado tome una posición, por lo tanto, seguiremos informando. Eso sí, hoy en día Brasil está en una situación peligrosa, pues su poder ejecutivo se encuentra con poca representación popular, ya que la gran mayoría del país pide que la presidenta renuncie, si bien la sociedad esta calmada esperando el desenvolvimiento del proceso, ya se vive un ambiente de inestabilidad, el que espero pronto sea superado por el bien no solo de Brasil sino de toda América del Sur.


Califica esta publicación

Comentarios

comentarios

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Comenta