¡Busco chamba!

Por: Katleen Morales


¡Busco chamba!

El otro día una conversación entre amigos me hizo reflexionar sobre las vicisitudes de los trabajadores públicos, en especial la poca estabilidad laboral con la que cuentan algunos trabajadores del sector público y el recorte de beneficios de los que son víctimas. Bueno, la historia va más o menos así, consigues un trabajo, firmas tu contrato y la semana siguiente a la que inicias, debes echártelas a buscar un nuevo empleo, ya que sabes que el plazo de tu contrato está pronto a vencerse o quizás no te lo renueven y como si esto no fuera ya un drama, agreguémosle que casi siempre hay demora en el pago del sueldo.

Eso me lleva a contarles la historia del CAS: las autoridades allá por el 2008 crearon una figura contractual que la denominaron Contrato Administrativo de Servicios (CAS), que es un contrato laboral[1] que se aplica exclusivamente en el Sector Público y que establece un tercer régimen, uno “especial”, distinto al Decreto Legislativo 276 (carrera pública) y el Decreto Legislativo N°728 (régimen de actividad privada).

Se dijo que este régimen era transitorio, temporal, así que no panda el cúnico porque solo sería por un periodo breve y lo que realmente se buscaba era mejorar la situación de los trabajadores que tenía un contrato de Servicios No Personales (SNP). Entonces, el CAS contemplaba una jornada laboral máxima de 48 horas, descanso de 24 horas por semana, vacaciones de 15 días calendario por año cumplido, la afiliación a ESSALUD y al sistema previsional. Sin embargo, hasta hoy tenemos CAS.

Ante este recorte de los derecho laborales del régimen CAS y previo pronunciamiento del Tribunal Construccional Peruano, se promulgó la Ley N° 29849, ley que establece la eliminación progresiva del Régimen Especial, incorporando así: el derecho a percibir mensualmente no menos de una remuneración mínima legal, una jornada laboral no mayor de 8 horas diarias o 48 semanales, al descanso semanal obligatorio de 24 horas consecutivas como mínimo, a un tiempo de refrigerio a no ser considerado como parte de la jornada de trabajo, aguinaldo por fiestas patrias y navidad[2], se aumentaron las vacaciones remuneradas a 30 días naturales, a licencias con goce de remuneraciones al igual que los demás regímenes laborales, a gozar de los derechos de la Ley de seguridad y salud en el trabajo, a la libertad sindical y afiliación a un régimen previsional y a Essalud.

Pienso en cuán afortunados son aquellos que gozan de una estabilidad laboral … tienen la posibilidad de ascender profesionalmente, tienen todos los beneficios laborales (CTS), no están preocupados por conseguir nueva chamba ni en la renovación o no del contrato, sino por desarrollarse mejor en la que están. Causa indignación que el Estado no contribuya a que todos sus trabajadores accedan a esta “fortuna”, que en realidad es lo justo para el trabajador.

Se dice que esto cambiará con SERVIR, pues existirá un régimen único, pero la verdad no será así, mientras aún haya instituciones públicas todopoderosas que se excluyen del régimen común de SERVIR, como por ejemplo el Banco Central de Reserva, Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), el Congreso de la República, la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT) y la Contraloría General de la República.

En el siguiente texto, les contaré sobre el terrible uso de la locación de servicios en el Estado, mientras tanto, ya saben si desean servir al país, la consigna es: busca chamba, ese es el pensamiento casi permanente en los nuevos trabajadores del Estado que viven en intranquilos por la condición temporal del CAS.

[1] El TC reconoce su naturaleza laboral mediante la STC N° 002-2010-A.

[2] Conforme a lo establecido en las leyes anuales de presupuesto.


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