Transformando el Perú > Opinión y Análisis > Francisco Málaga > El curioso caso de Deportivo Binacional Fútbol Club de ¿Paucarpata o Desaguadero?

El curioso caso de Deportivo Binacional Fútbol Club de ¿Paucarpata o Desaguadero?

Por: Francisco Málaga

El curioso caso de Deportivo Binacional Fútbol Club de ¿Paucarpata o Desaguadero?

A los poco peloteros les informo que la Escuela Municipal Deportivo Binacional Fútbol Club es uno de los 4 equipos que aspiran en estos días, por medio de la Copa Perú, a acceder a la primera división del fútbol peruano; para muchos el favorito.

Sin embargo, este éxito deportivo no es lo interesante a ser analizado, pero su peculiar historia, lo que representa y lo que puede generar en nuestro pueblo-ciudad.

¿Orígenes que simulan la relación entre Arequipa y Puno?

En el año 2010 se crea el club en Desaguadero-Puno, por Juan Carlos Aquino Condori, alcalde de Chucuito-Juli, quien fuera “curiosamente” azotado el pasado año por incumplir una promesa electoral.

Luego de campañas de éxito, pero que no habían podido llevar al equipo a la primera división, el presidente decide el 2016 mudar su equipo a la Liga Departamental de Arequipa, por motivos logísticos y de material humano –según informan-, para lograr ello adquirió el club de fútbol Escuela Municipal de Paucarpata de la Liga Distrital de Paucarpata. Se indica que el club mantiene a la mayoría de sus simpatizantes en su ciudad de origen.

Todo lo expuesto nos haría pensar que el club es uno puneño trasplantado por motivos operativos en nuestra ciudad, pero la conclusión se complica cuando sabemos que el actual plantel se encuentra repleto de jugadores de equipos arequipeños, desde los emblemáticos Aurora o Huracán de la Pampilla, a equipos majeños como La Colina o Futuro Majes. Además, su actual técnico es el arequipeño “Puchito” Flores. Hoy el club parece ser una mezcla de directiva, sponsor y aficionado aymara –Desagüadero es zona aymara- y una mayoría arequipeña a ras de cancha y camerino.

El escudo y nombre del club parecen reflejar una comunión puneño – arequipeña, ¿o no?

De su escudo podríamos corroborar que el club desea comunicar su doble realidad: altiplánica y arequipeña, pero enmarcado en lo peruano; aunque no seamos tan “progres”, el llamarse binacional correspondería más a una comunión entre puneños y bolivianos de ambos lados de la frontera (binacional), y por ello a una voluntad de comunión entre aymaras. De ser así, es bastante probable que los jugadores, el técnico y su actual sede arequipeña sean el medio para el fin de ascender y no tengan que ver con la idea de forjar lazos con los antipáticos mistianos. Una entrevista al presidente  – fundador sería esclarecedora.

Y de ascender, ¿dónde jugaría “el poderoso” Binacional?

Esa es la pregunta que nos comienza a importar a los arequipeños o a los que vivimos en este pueblo-ciudad. Si Binacional, como muchos mencionan, de ascender muda su localía a Desaguadero o a la región Puno, su paso por Arequipa habría sido anecdótico, y este artículo terminaría aquí; sin embargo, existe la posibilidad que de ascender el club opte por jugar en AQP, lo que podría acarrear un fenómeno futbolístico y social interesante, dados los cientos de miles de personas nacidas y vinculadas al altiplano en nuestra ciudad, las que bastarían para llenar cualquier estadio cuantas veces se requiera. No es descabellado tentar la plaza arequipeña, puesto que poblacionalmente constituye “la primera provincia de la región Puno”.

¿Y si binacional decide su localía en AQP?

La sociología, aun en sus premisas más básicas, nos indican que tal localía futbolística no sería irrelevante, más aún, esta posibilidad pelotera podría marcar la ciudad en varios niveles, como ha pasado en sin número de ciudades que comparten sede de dos equipos de primera división provenientes de distintos tiempos, grupos, sectores, orígenes, etc.

Fundamentaremos teóricamente lo recién dicho:

Rodrigo Del Real Avendaño, en “Clubes de fútbol profesional masivos: los nuevos referentes de identidad cultural”, indica: “Como las identidades en el fútbol siguen la lógica contrastativa, la pertenencia no se agota en el amor al club de los amores, sino en la aversión por el adversario. Las rivalidades están asociadas a categorías extraídas del contexto social que las originó y giran alrededor de sentimientos vinculados a grupos primordiales, aquellos en los que nacemos, que se concentran en la lengua, costumbres, religión, raza, tribu, etnia o lugar. Por todo esto la pertenencia al club es interesante para pensar no sólo la dinámica del fútbol, sino también una serie de conflictos sociales. De manera general, el fútbol no crea hechos nuevos, sino que permite que se vinculen a través suyas cuestiones más generales, inicialmente forjadas en otras esferas de la vida social (…)

Las rivalidades entre las hinchadas son consecuentes con las rivalidades existentes entre los propios clubes, y lo que las hinchadas hacen en la actualidad, es solamente actualizar ciertas querellas que son parte de la historia de las agremiaciones, buena parte de ellas circunscritas al propio origen de los clubes. Por eso las rivalidades más densas son locales, entre clubes de la misma ciudad.

Las identidades culturales generadas a partir de las preferencias por determinados clubes de fútbol son particulares y claramente diferenciables entre sí, en especial de acuerdo a variables sociodemográficas (edad, sexo, Grupo Socioeconómico y región de residencia) y por lo tanto se pueden configurar como estratos.”

En “La construcción discursiva de las emociones” Diana Plaza Martín y Gibrán Larrauri Olguín estiman que: “(…) puesto que no hay cohesión ni grupo sin exclusión, cuestión que la teoría de los conjuntos señala de manera sencilla, la ligazón que produce la representación social del fútbol genera concomitantemente lo opuesto, es decir, una fractura social entre diferentes maneras de entender el mundo, fractura que se producirá, siguiendo la lógica de la construcción de identidades de Laclau.”

Siendo aún más específicos, Pablo Alabarces, en el compilado “Futbol, violencia e identidad en América Latina” afirma que: “el futbol es un espacio privilegiado para observar las relaciones, las contraposiciones y el afianzamiento de identidades locales, regionales o nacionales”. 

Ejemplos de lo teórico recién mencionado:

Jorge Alberto Meneses Cárdenas en: “El futbol nos une: socialización, ritual e identidad en torno al futbol”, nos da interesantes análisis de varios clásicos urbanos:En Monterrey, el clásico entre Rayados de Monterrey y Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León representa la rivalidad entre la escuela privada y la pública. La élite contra lo popular desborda las pasiones y se posiciona como un marco antagónico, al extremo de paralizar a la ciudad y dividir a las familias por la pasión futbolística (…).

En Guadalajara, el Chivas-Atlas representa lo popular contra lo refinado, lo nacional contra lo importado.

En la Ciudad de México, el América-Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México es un duelo que, aunque no se considera clásico (por algunos periodistas locales), representa el antagonismo de los millonarios con grandes inversiones contra los universitarios preparados. Representa la lucha de la empresa privada contra la educación pública.”

Quien esto escribe podría aportar un caso que se asemeja mucho al caso de binacional y su relación con nuestra ciudad: El del Atlético de Madrid, este es un club que se fundó en Madrid como “subsidiaria” del Athletic Club de Bilbao –ciudad del País Vasco-, muchos de los fundadores de la sede madrileña eran jóvenes de origen vasco residentes en Madrid, pasados los años el club subsidiario se desvinculó del Bilbao, y pasó a ser el rival natural del Real Madrid en aquella ciudad, donde este último representa a las clases altas y de ascendencia madrileña, mientras el Atlético de Madrid representa a las clases obreras y medias bajas, además de a los inmigrantes en la ciudad de aquellos años. Cabe aclarar que hoy por hoy, pasadas más de 8 décadas, se pueden encontrar aficionados de un club y otro en sectores variados, sin embargo, si uno quiere hacer una generalización válida del origen y simpatía, la descripción anterior no carece de validez.

Conclusiones

Dada la historia de Binacional, su actualidad, la literatura y la casuística pelotera aplicable; consideramos que si “el poderoso” asciende y decide residir en Arequipa, produciría un clásico marcadamente diferente al que protagonizaría cualquiera de los equipos clásicos de la ciudad –Melgar, Huracán, Piérola, etc.-, puesto que no solo el origen, directiva y aficionados de Binacional constituyen un grupo social definido y diferenciado con el actual equipo representativo de la ciudad -el FBC Melgar-, sino que para colmo de las posibles extrapolaciones, este último viene generando de años atrás una fuerte identificación con lo tradicional u oriundo arequipeño, lo que se contrapondría con la natural identidad inmigrante y novedosa de Binacional.

A largo plazo, de mantenerse la rivalidad, el efecto sería incierto, pues no sabemos cómo evolucionará la identidad de cada club; es posible que binacional al contar con muchos jugadores y técnico arequipeño opte por una identidad mezcla de ambos territorios, o por el contrario opte por radicalizar su origen y primigenia afición altiplánica, reivindicando este origen y cultura. Y como toda rivalidad es de dos, Melgar podría a su vez optar por profundizar las contradicciones y re “arequipeñizar” su identidad, o más bien tender brazos a quienes siendo inmigrantes sienten su actual ciudad de residencia más próxima que su ciudad de origen personal o familiar; lo curioso es que aun en este comprensivo escenario habría polarización, pues Binacional en busca de hinchada tendría que apoyarse en aquellos migrantes e hijos de migrantes que sienten exactamente lo contrario, es decir, una preferencia por un club que represente a su tierra de “origen” sobre la “adoptiva”…

Lo poco que podemos sacar en claro, es que incluso en los escenarios identitarios menos divergentes, se generaría un clásico inusual en el contexto arequipeño y peruano, pues no se trataría de uno de clases sociales o barrios, pero de origen e historia; cosa interesante, pues solo reflejaría los cambios acontecidos en la ciudad.

Deseamos éxito a Binacional, y estaremos curiosos por conocer su sede profesional.


El curioso caso de Deportivo Binacional Fútbol Club de ¿Paucarpata o Desaguadero?
4 votos con un promedio de 4.5 estrellas

Comentarios

comentarios

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Comenta