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El valor de nuestros héroes

Por: Diego Andrés Cáceres Cárdenas 

El valor de nuestros héroes

¿Quieres conocer a una persona? pues conócela en tiempos difíciles. Solo ahí, donde el caos reina y la desesperanza aflora, podemos tener una verdadera aproximación de cómo es la persona. Es fácil “estar bien” mientras todo es color de rosa y todo sale a pedir de boca, en cambio cuando las cosas se oscurecen y aparentemente no hay salida, ahí es cuando conoces la calidad, las fortalezas, los valores y virtudes que tiene la persona.

Nuestra historia está plagada de traidores y cobardes, que por beneficio propio o simple cobardía, le dieron la espalda a la tierra que los vio nacer, traicionaron a sus hermanos y compatriotas, y hundieron al país más de lo que ya estaba. Personas sin principios ni valores, que ayudaron a crear: conflictos, desconfianza, retraso, comenzaron a agudizar las contradicciones, incentivar el odio entre peruanos, generar anarquía por todo el territorio y en todo ámbito posible; eran básicamente agentes del caos.

Sin embargo así como tenemos sombras, también tenemos el gran honor de tener luce  s; personas que con sus actos supieron anteponerse ante cualquier escenarios de desesperanza y poner el pecho en los momentos más complicados de nuestra historia. Personas que no solo pusieron su patrimonio, sino, que hicieron el acto de amor más puro, dar la vida por otros.

Personajes como Grau, Bolognesi, Cáceres, Quiñones, Ugarte, el grupo GEIN, el Comando Chavín de Huantár y todos aquellos que pelearon contra Sendero Luminoso y el MRTA (rondas campesinas, católicos, grupos evangélicos, laicos, intelectuales, etc.)  Son ejemplos de personas que se antepusieron al miedo, al terror, al odio y al caos. Que no abandonaron al Perú mientras este se caía de la manera más dolorosa a un abismo.

Ya muchos países quisieran tener héroes como los nuestros, ya lo dijo el Zar Nicolás II: “Nos faltó un Bolognesi, con Bolognesi de defensor de Puerto Arturo jamás se habría perdido”. Pero no solo en la fría Rusia los valerosos actos de Bolognesi tuvieron eco, en Alemania, El Káiser se manifestó así: “Bolognesi es la expresión y alta gloria militar de los pueblos civilizados”. Por otro lado,  Miguel Grau Seminario, máxima referencia de la Marina, cumple a carta cabal el título que se le dio; El Caballero de los Mares. Temido, respetado y admirado por sus enemigos, no hay mayor honor y gloria que tus enemigos sientan eso por ti. Él respeto la dignidad de sus enemigos caídos, y los trató como si fuera uno más de la de su embarcación. Y qué decir de Cáceres, quizás el máximo héroe nacional, aquel estratega que tuvo el coraje, corazón, la inteligencia, la osadía y la templanza para pelear con todas las limitaciones posibles frente a un enemigo muchísimo más superior y aún así pudo extender la guerra (aún tengo esperanza de que los historiadores le den el mérito que indudablemente merece).

Pero este sacrificio no debe quedar en el olvido, no debe quedar como un día feriado más, como actuaciones frívolas del colegio o aburridos actos solemnes que cada autoridad se acuerda de hacer. De nada nos sirve cantar el himno a todo pulmón si en la práctica no hacemos nada más que solo quejarnos y poner un montón de “peros”, si seguimos echando la culpa a la autoridad de turno de las desgracias propias y sobre todo si seguimos con nuestra cultura del “vivo” donde nadie quiere quedar atrás y hacemos todo lo posible para dañar a todos para ser los únicos “vivos” de la historia.

Este ejemplo debe tener una enseñanza más profunda y más trascendente, seguir en la actual línea sería insultar su memoria y no valorar el sacrificio hecho por estas valerosas personas. Ellos deben ser una fuente de inspiración y nuestros verdaderos referentes. La imagen de nuestros mártires debe ser las que guíen las actuaciones de instituciones como: el Ejército, la Marina, la Fuerza Área y la Policía. Instituciones que con el paso del tiempo se han desprestigiado debido al actuar de varios de los miembros de esta y a las falacias y los engaños de nuestros enemigos.

¿Qué dirían Bolognesi, Cáceres o Grau si se enteran de lo que pasó en nuestro país desde que ellos partieron? Desde mi óptica, tendrían emociones encontradas, por un lado estarían orgullosos de saber que algunas de sus enseñanzas no murieron con ellos, que a pesar de todos los conflictos que tuvimos, se logró sacar el país adelante. Pero también estarían profundamente tristes e impotentes al conocer la corrupción que existe en sus amadas instituciones, que seguimos varados en el tiempo y  aún no se encuentran las soluciones a los problemas del Perú de 1879, que según Basadre son las brechas sociales (desigualdades) y el gobierno empírico (improvisación y sin metas comunes).

Los valores de nuestros valores deben trascender a las instituciones para que estas sean el reflejo de cada uno de nuestros mártires. Pero estos valores no solo deben quedar ahí, nosotros que no pertenecemos al mundo militar debemos admirar, respetar y tratar de seguir su ejemplo. Que los valores de Grau, Bolognesi, Ugarte y Cáceres no queden en el olvido, no hay que sentir vergüenza ni lastima por nuestra derrota, debemos sentirnos orgullosos de tener personajes de ese calibre, sentirnos orgullosos de saber que tenemos la misma sangre.


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