Fin de fiesta

Por: Eduardo Rivera García


Fin de fiesta

Nuestra querida Arequipa acaba de celebrar su 476° aniversario, los festejos fueron por todo lo alto, se iniciaron con un Pasacalle organizado acertadamente por el Gobierno Regional, donde se presentaron delegaciones de todas las provincias de la Región y de algunas Regiones, lo pintoresco como siempre son nuestras autoridades, hubo hasta un puente que sirvió para que la Gobernadora tome su vaso de chicha.

Luego vinieron la Serenata y el Corso el día central, ese 15 de agosto nos despertó con una triste noticia como fue lo ocurrido en Chivay con el temblor de 5.8 de intensidad. Cabe señalar que fue  satisfactorio como ciudadano ver la solidaridad que despertó en la población, así como apreciar la pronta respuesta de la Gobernadora Regional quién inmediatamente se apersonó al lugar y se dispuso a dirigir personalmente las acciones in situ. Cuatro días estuvieron trabajando de la mano las autoridades para ayudar a la población damnificada, mientras en la ciudad (dueña del festejo) la gente disfrutaba del Corso y continuaba la fiesta, pero también se organizaba para apoyar a los hermanos de esa zona de nuestra Región que se encontraban pasando por un momento difícil, AREQUIPA vestida de gala y en pleno festejo no era ajena al sufrimiento de sus Hermanos.

Si es lamentable que los habitantes del lugar que sufrió los daños no se organicen ni estuvieran prestos a trabajar por recuperar sus pueblos, limpiarlos, cuidar a los ancianos y a los niños. No se les veía en la acción, sino solo llorando y pidiendo, pero no dando, no actuando. Quiero con el presente artículo llamar la atención sobre eso, pues si bien las autoridades tienen la obligación de actuar y brindar soluciones a los afectados, también se debe educar y eso conlleva enseñar que la reconstrucción ante los desastres depende de todos, no solo de las autoridades.

Pero el fin de fiesta llegó, luego de una semana cargada con Festidanza, conciertos culturales de música arequipeña, teatro loncco, conciertos de rock y las tradicionales peleas de toros. Pero también nos deja con mucha incertidumbre, pues nos damos cuenta que hay muchas cosas pendientes, la serenata sigue convirtiendo nuestro centro histórico en un gran baño público, donde ciudadanos de todas las edades no festejan sino que destruyen, donde el ordenamiento del transporte sigue siendo una tarea pendiente (de la cuál trataremos en un próximo articulo), este fin de fiesta nos deja también con la incertidumbre de visión de ciudad que tienen nuestras autoridades, pues no hay hasta el día de hoy, ni desde los alcaldes ni el gobierno regional una orientación o un plan estratégico de la ciudad que queremos tener de acá 10 o 15 años, seguimos a la deriva y eso simplemente seguirá trayendo más desorden y menos identidad  de los habitantes con la ciudad, debemos de comenzar a volver a ser esa tierra hermosa de excelsas virtudes, que nunca pierda su cálida fe, que por siempre tenga juventudes que renueven laureles de ayer, como escrito está en su hermoso Himno.

Para terminar los dejo con un video propio del Fin de Fiesta y recordando que “… si la vida es una orgía lenta, lo mejor debe estar por llegar…”  


Califica esta publicación

Comentarios

comentarios

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Comenta