LaVozDelSilencio #2

LaVozDelSilencio #2


Hola gente! No es viernes lo sé, pero como estamos en la semana de estreno, no quería dejar pasar más días sin antes contarles más detalles sobre este nuevo espacio; así que bueno, aquí estoy de nuevo.

Sobre mí, les quiero compartir, que, como muchas mujeres de este tiempo, deseo ser independiente en todo nivel, crecer profesional y laboralmente. Se me viene a la mente que muchas (y muchos también) debido a esta razón, y por el lugar protagónico que tienen las mujeres hoy en día, vienen renunciando a la idea de una familia. Yo, por mi parte, no lo descarto ¿Por qué? ¿Por qué podría no funcionar? Sí, es posible. Como muchas cosas en la vida. Pero así son los retos y, también existe la posibilidad de que funcione y ¡muy bien! Nada a medias. Yo creo que podría intentarlo.

Algo que también quisiera intentar es compartirles lo que me motiva a escribir sobre los derechos humanos. Parte del barullo en el que vivimos (y sobre el que les contaba antes, link abajito) está relacionado con este tema. Ya pasamos la etapa en la que la prueba para saber si podías o no hacer un trabajo era la organización de tus cromosomas. En ese sentido y utilizando esta frase hizo una crítica Bella Abzug, política estadounidense de los años 20. En estos tiempos vivimos la etapa en la que constantemente y por muchos medios nos dicen que tenemos una infinidad de libertades y que estas libertades son nuestros derechos ¿lo han oído? A mí también me pasa.

Concretamente ¿Derecho a qué? ¿Derecho sobre qué? ¿Derecho por qué? Eso no nos lo explican bien. Es bien curioso esto y hasta mágico: como tantas libertades quiera el mundo tener, como tantos derechos podrán luego aparecer. ¿Esto es así? Derecho por cada cosa que a la voluntad “apetezca”, más o menos sería la idea. Lo han de estar pensando: “Suena bien”. Una propuesta bastante atractiva hay que reconocerlo. Pero cuando me repiten tantas veces aquello, recuerdo otra frase: “Ya fuiste usada. No permitas ser dominada” de Isadora Duncan, coreógrafa y bailarina estadounidense. Y pienso en el terrible peligro de que, si tristemente en un momento algunas mujeres fueron usadas y maltratadas por algunos hombres (más triste aún porque todavía hay casos), ahora otras mujeres puede que seamos dominadas en nuestro entendimiento, en muchos casos y peor (aún), por otras mujeres. (Hay que averiguarlo)

Tanta libertad, tanto derecho, pero ¡a cambio de qué! #EsclavaDeNadieNuncaMás, #NoMásMujerFlorero: pienso. Y por eso creo que debemos interesarnos por comprender si realmente tenemos derecho a todo aquello que nos ofrecen, casi como intentando “imponernos nuestros propios derechos”. Esto no parece muy lógico. ¿Será que de fondo son derechos de los cuales, si lo pensamos bien, no logramos natural y espontáneamente convencernos? ¿Será porque no los sentimos propiamente como nuestros? ¿Será que no todo lo que pintan en la pared son derechos?

El mundo vive tantas contrariedades e injusticias, de extremo a extremo. Tantas en nombre de los derechos. Ya todos conocemos la discusión en torno al ‘burkini’ y lo que pasó en Niza hace poco más de un mes. Es que el burkini puede ¿”ofender las convicciones religiosas o no religiosas de otros usuarios de la playa”?, y ¿”ser interpretado como un desafío o provocación que puede exacerbar las tensiones”?, como dijo la sentencia del tribunal de este sitio. Vamos ¿otro medio de control para impedir desórdenes públicos después de los atentados yihadistas ocurridos en Francia? No olvidemos que a causa de esos y otros tantos ataques terroristas muchos niños, familias y poblaciones enteras están siendo asesinados en ciudades como Alepo. Y que aquellos que sobreviven y huyen no los dejan cruzar ciertas fronteras en muchos casos por ¿“seguridad nacional”?

Ya con esto es bastante claro que: hay modos de actuar muy ‘libres’ muy ‘de la voluntad’ (sea de un Estado, de un grupo armado o de una sola persona) que no parecen ser derechos y que hay otra gente que intentando hacer lo más mínimo (sea expresar su religiosidad, sobrevivir o sólo comenzar a vivir en otros casos), ya ni eso se les permite. Observemos y reflexionemos.

Luego del breve silencio y en medio del barullo (el mismo de siempre), tengamos presente, por ejemplo, que el parlamento del gobierno noruego está pensando aprobar una ley que prohíba el uso del burka[1] en todas las escuelas y universidades del país. Asunto también discutible. Bueno, hagámoslo. No seamos materia inerte. Observemos, pensemos y reflexionemos sobre todo esto que está relacionado con nuestros derechos humanos. Qué son todos estos tantos derechos que a algunos ofrecen y esos otros pocos derechos que a otros apenas conceden. Muchas libertades, muchos derechos pero ¡a cambio de qué!

Usemos nuestro ingenio y seamos también creativos para buscar y encontrar respuestas. Por lo pronto, yo acabo de escoger, ser la voz del silencio.

LVS

[1] De aquellos velos que cubran todo el rostro.

Si quieres leer la publicación anterior de LVS, puedes hacerlo en el siguiente link: http://transformandoelperu.org.pe/opinion-y-analisis/hola-mundo/


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