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Mi problema con el Jalogüis

Por: Roncuaz


Mi problema con el Jalogüis

Un día raro este de Jalogüis. Nunca he sabido qué se celebra. Conozco la historia que todos los años alguien cuelga por ahí pero esa historia a nadie le interesa mucho. En general, como puede pasar con cualquier fiesta, es un simple pretexto para tomar unos tragos los viejos, pedir dulces los niños, vender trago y dulces los negociantes y disfrazarse todos de algo terrorífico o coqueto dependiendo del humor o la figura del disfrazado. Si eres un gordo ya medio monstruoso sin disfraz, con un poco de tinta verde harás un buen “Shrek”, si eres una chica guapa y flaca, con bastante gutapercha te haces una gatúbela y vas a tu fiesta con la ilusión de aparecer en “ellos y ellas” con el súper manido comentario de “la sexy bla, bla en la fiesta bla, bla…”, si eres enano un buen “frodo” te viene bien, si eres… en fin no me interesa dar tips sobre disfraces. Disfrazarse es muy divertido y yo nunca he estado en contra de la diversión sana.

Sin solemnizar ni pelearme con mis hijos, sólo me hago la pregunta sobre qué significa la fiesta, qué tengo que celebrar. Es que tengo la manía de pensar que la alegría no es tal si no tiene sentido. Ese es mi problema con el Jalogüis. Tomar unos tragos en el cumple de un amigo, en un bautizo, en una kermesse del colegio y hasta en un almuerzo de ex alumnos calvos y panzones y ex alumnas gordas o viejas estiradas, significa algo, por lo menos el reencuentro con fantasmas del viejo pasado. Pero el Jalogüis no.

Ese es mi problema con el Jalogüis y no me calmo con el típico “no seas chinche”, “no la pienses tanto compare, chupa nomá”, “es sólo pedir dulces y disfrazarse, no seas cucufato”. No me alcanzan esas razones para vestirme de anaranjado fujimorista en este día. Repito: mi problema no es que sea una fiesta, me encantan las fiestas como a todo buen cristiano, mi problema es que pienso que no existe una fiesta si no hay un sentido, que el sentido precede a la fiesta y no al revés.

Listo, no hay mucho más. Por eso prefiero el otro pretexto estúpido también pero por lo menos no tan vacío: “Lima está de fiesta la canción criolla se viste de gala”. Algo tiene de recuerdo de infancia y comercialmente le hace más bien a la “marca Perú” con sus anticuchos y sus chelas.

Más en serio pienso que la vida y el amor están hechos de gestos, de símbolos, de ritos que expresan su sentido. Si no hay nada de eso, paso.


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