¿Ya para qué?

Por: Carlos Timaná*  


¿Ya para qué?

Vizcarra anuncia que el contrato de Chinchero no va”, así titula su primera página El Comercio, un día antes de que la Contraloría emita su informe sobre este asunto y tres días después de la defensa que hizo ante el Congreso el Ministro Vizcarra a la adenda que firmó el gobierno en la interpelación que había citado la bancada de Acción Popular.

La gran pregunta es ¿ya para qué? Esto a partir de la reflexión sobre la definición de prudencia política que expone Luis María Bandieri, autor argentino, y que cito a continuación:

“apuntando a un objetivo, la prudencia política consiste, ante una pluralidad de medios y la opacidad de no contar con todos los datos de la situación, en escoger prestamente el más apto, conforme la ocasión, atendiendo a escalas de urgencia, de eficiencia y de factibilidad, para alcanzar lo que se busca, teniendo en cuenta que a toda acción política sucede una reacción de los afectados, la que en lo posible debe ser anticipada. Todo ello, bien entendido, alineando el objetivo propuesto en la mira de la finalidad de bien común” (Educa, s.f.).        

A partir de esta definición se puede ver el desgaste que está sufriendo el Gobierno del Presidente Pedro Pablo Kuczynski debido a la falta de experticia política en su gabinete, alguien tenía que haberle dicho al oído que si la adenda era injustificable y si era posible comprobar que iba en detrimento del país, habría un costo político que dadas las circunstancias actuales en el Congreso sería un manjar suculento para la oposición.

Pero esto va mucho más allá, en primer lugar se encuentran las dudas que surgen tras la rectificación que hizo el gobierno, ya que él tiene la responsabilidad de velar por el bien común de todos los peruanos y salvaguardar el interés nacional; si la adenda cumplía con estos requisitos ¿por qué no se mantiene su defensa? Si no lo hacía ¿por qué el gobierno la firmó? Más aun en un escenario donde las adendas están bajo lupa gracias a lo acontecido en el gobierno de Alejandro Toledo y que lo tiene prófugo de la justicia.

Por otro lado, cabe la pregunta, si lo iba a retirar ¿por qué no lo hizo antes de la interpelación del ministro Vizcarra? Aquí es donde menos prudencia se ha tenido, se sabía que esta interpelación iba a llegar, se había demorado por la atención al fenómeno del Niño costero, pero es uno de los principales puntos en la agenda de la bancada de Acción Popular, era de esperarse que no pase desapercibido.

¿Por qué se anuncia que el contrato de Chinchero no va poco antes de que la Contraloría haga público su informe? Esta es la estocada final del error, aquí el gobierno le da un golpe contundente a su ethos, a la legitimidad de lo que está haciendo y como lo está haciendo, nuevamente le pasa la pelota gratis a la oposición.

El Gobierno Kuczynski sabía que de ganar tendría un escenario adverso en el legislativo, pero a lo largo de estos 10 meses ha demostrado que no ha buscado anticiparse a las acciones de los demás sectores políticos, especialmente de la oposición, quedando así en evidencia que no sólo se trata de un problema en las tácticas, sino también en el objetivo que busca alcanzar, que a todas luces brilla por su ausencia.

*Director del Centro de Gobierno José Luis Bustamante y Rivero.


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