¡Yo no quiero un premio!

0
473

Por: Mauricio Rodríguez-Camargo


¡Yo no quiero un premio!

“Ahora recuerden, sin olvidarlo, lo que voy a decirles: el teatro en cuanto a publicidad y su aspecto espectacular, atrae a mucha gente que no quiere, precisamente, sino capitalizar su belleza o hacer carrera, aprovechando la ignorancia del público, sus gustos viciados, favoritismo, intrigas, falso éxito y muchos medios que nada tienen que ver con el arte de la creación. Estos explotadores son los peores, los enemigos mortales del arte; tenemos que emplear con ellos las más severas medidas, y si no pueden corregirse, deben ser expulsados de las tablas. Por lo tanto, usted debe resolverse, de una vez por todas, ¿vino aquí para servir al artes, a sacrificarse en beneficio de él, o a explotarlo para lograr fines personales?…”

  1. Stanislavsky. “Un actor se prepara”

Ricardo Darín, actor argentino, da una entrevista en un programa llamado “Animales sueltos”.

Darín dispara una frase, casi increíble y surrealista, ante un perplejo entrevistador –Alejandro Fantino- que no puede creer lo que escucha: “No me vuelve loco ir a Hollywood, no me vuelve loco un Oscar”. El actor argentino hacía unos meses que había rechazado un viaje a Hollywood a una premiación de los Oscars. Fantino le increpa el hecho, mencionando lo genial que sería vivir como una estrella, con una casa en Miami, una moto de agua, jugar tenis, carros de lujo, trabajar en Hollywood y etc, a lo que Darín respondió “¿Por qué tengo que ir al Oscar?”, “Bueno… porque es el Oscar” dice Fantino, Darín responde “¿Qué creen que son los Oscars, que creen que pasa ahí, yo ya fui una vez, ya lo vi, no me puso muy contento? Tiene que ver más con la parafernalia que rodea la cosa, que con la cosa en sí misma.”

Fantino está perplejo, no puede creer lo que escucha, Darín arremete de nuevo, “A mí me ofrecieron solo una vez una cosa contundente y seria a la que le dije que no, después me empezó a molestar un poco ya que no aceptaban, me decían que el director no aceptaba un no como respuesta, era una película que después se hizo y se llamó “Hombre en Llamas” con Denzel Washington. Yo hacía mucho tiempo que estaba trabajando en España en teatro y lo único que quería era tener la oportunidad de terminar la temporada y regresarme con mi familia”.

Fantino, un poco estupefacto, pregunta por el director de la película, Tony Scott, responde Darín (sí el mismo que ha dirigido Top Gun con Tom Cruise) la cara de Fantino se desdibuja, y con un tono, que solo los argentinos pueden hacer, increpa “¡¿Hay que decirle que no a Tony Scott, hay que decirle que no?!”, Darín se defiende, “Quería que haga de un narcotraficante mexicano”, Fantino vuelve a increpar “¿Y?”, “¿Por qué querés que yo haga de un narcotraficante mexicano, te crees que todos los narcotraficantes son latinoamericanos en un país como Estados Unidos que tiene el mayor consumo sobre la faz de la tierra? Primero, no me gustó y segundo, yo me quería venir a mi casa, llevaba seis meses haciendo teatro en Madrid, quería venir a mi casa a ver a mi mujer y a mis hijos. Me disgustó también que me dijeran “El director no acepta un no como respuesta”, y después de una semana que me abordaran todos los días a fuera del teatro, pasaron a otra faceta que era preguntarme “¿Es una cuestión de dinero”, cuenta Darín un poco indignado, Fantino, incansable, pregunta “¿Sabes la guita (dinero) que hubieras ganado ahí?”, Darín responde “¿Y?… ¿Para qué sirve?… ¿Para qué?”, Fantino parece no entender nada de lo que sucede ahí, y prueba dar una respuesta “Para vivir mejor…”, a lo que Darín dice “¿Mejor de lo que yo vivo? Yo me pego dos duchas calientes por día, (hubo un silencio de unos cuantos segundos, con Fantino sin entender la lógica de Darín) Me estaba yendo bien en el teatro, estaba laburando genial, la gente nos besaba y nos abrazaba en la calle, la ambición te puede llevar a un lugar muy oscuro, desolador además, no es que a mí no me guste ganar guita, a mí no me moviliza eso, y no es que no me guste estar en un situación económica estable, pero, no era una cuestión de dinero, yo me quería ir a mi casa, algunos no lo logran entender”.

Esta entrevista puede buscarse en YouTube como “Cuando Ricardo Darín le dijo NO a Hollywood”, y es una de las cosas más raras que he podido ver por la web, atrás con los videos de fantasmas y de ovnis, lo raro es encontrar a alguien que pueda levantarle una muralla al tener, que no se vuelva loco con la fama al punto de perderse y de perder de vista lo que es importante, más allá de la borrachera que el dinero y el aplauso pueda darnos.

Feliz día del teatro.

Gracias Darín.


¡Yo no quiero un premio!
Califica esta publicación

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here